Un espectáculo afrocubano con cantos yoruba (un dialecto de África Occidental), donde la percusión es el elemento principal. En especial los tambores batá, originarios de Nigeria, y el chekere, un instrumento de África del Norte.
Los cantos son ofrendas, alabanzas y peticiones a los diferentes Orishas (santos) del panteón yoruba y sus letras tratan principios existenciales como el bien, el mal, el agua, la feminidad, el guerrero, etc.
En este concierto presenta una de las muchas fusiones en que esta cultura ha evolucionado, con combinaciones armónicas próximas al jazz y el latin jazz.