Tres personajes de cuerpos XXL, divertidos y emocionales, monopolizan nuestra atención. Parecen grandes manzanas maduras. Las manzanas se convierten en una excusa para el juego, la disputa, los celos. Más tarde los personajes se liberarán capa a capa de sus gorduras mediante los juegos y los pequeños roces, para descubrirse a sí mismos.
Es la propuesta, dirigida al público familiar, con la que llega la compañía belga Irene K al festival internacional de danza contemporánea Palma amb la Dansa 2015. Fundada en 1977 en Eupen por su directora artística Irene Borguet-Kalbusch, centra su trabajo en coreografías que no son puramente narrativas.