Joan-Ramon Bonet expone su trabajo Flors, en el que conviven su amor al sujeto fotografiado y la observación como mirada cultivada. Nos lo imaginamos en su estudio, recolocando al objeto, ajustando su luz, rememorando su admirada pintura flamenca, el equilibrio constructivista.
De su falta de artificios transmite una belleza madura y elegante que invita a disfrutarla sin prisas.