Es la gran pregunta a la que somete el artista cubano Gustavo Díaz Sosa a sus personajes cuando los enfrenta a sus escenarios. Una atmósfera kafkiana envuelve a sus ya clásicos hombrecitos anónimos en espacios cerrados sin salidas o totalmente abiertos, pero sin destinos. Díaz Sosa considera estos episodios como un retrato de la sociedad actual.
Compone una obra narrativa, pero usando el dibujo y la materia como lenguaje. El dibujo -al carboncillo, lápiz, ceras o sanguina- predomina sobre un fondo de manchas abstractas con una interesante riqueza plástica.
Vista es la primera exposición individual de la artista británica Fiona Rae que se presenta en España. La muestra reúne ...
Leer más
Utopía del Lodo y Sashimi de Bruma es una instalación inmersiva de Grip Face que reflexiona sobre el presente bélico global ...
Leer más
El Casal Solleric presenta el proyecto La habitación roja del artista mallorquín Bernardí Roig (Palma, 1965) ...
Leer más
La etapa más experimental de Miró: objetos encontrados, materiales “descartados” y el arte de volver a mirar lo ...
Leer más